lunes, 15 de marzo de 2010

MAZISI KUNENE / LOS GRANDES / ASCENSO DE UNA GENERACIÓN

MAZISI KUNENE



LOS GRANDES



Y los grandes están aquí
Ellos se han sentado ante el fuego
Sus manos brillan en lo profundo de la llama
Y sus caras se esculpen en el humo
Sus ojos lentamente vagan en las luces de la casa
Sus voces empiezan a crecer
Como el zumbido de las abejas a medio verano
Sus recuerdos se introducen al cuerpo de la montaña
Y son poseídos por los poetas antiguos
Ellos cantan sus poemas para nosotros
Ellos narran la historia de nuestros orígenes.











ASCENSO DE UNA GENERACIÓN


Grandiosa el águila levanta sus alas del sueño
Las conchas de la infancia se esparcen
Dejando al ojo fiero asirse de la mañana
Para cubrir la tierra de sombras
Con añosas hojas la espléndida ave construye su nido en la vida
Vistiéndolo de plumajes rojos
Para prevenir a la tierra de su propia rabia.
El orgulloso planeta se estremece en un alarido terrible
Abriendo un espacio sin límites para el enigmático pájaro
A la nueva generación que reta al mismo fuego
Y no se detiene ante un llanto ajeno
Son los hijos de acero
Temerarias abejas nocturnas
Volcánica fuerza de la montaña
La ira permanente de nuestros ancestros.



Mazisi Kunene nació en 1930 en Durban (Suráfrica) y murió en 2006.  A los once años ya vio publicadas sus primeras poesías en periódicos y revistas locales. Estudió en la Universidad de KwaZulu-Natal y obtuvo su doctorado tras realizar un ensayo sobre la poesía zulu tradicional y moderna.
La instauración del sistema racial del apartheid en Surafrica en 1948 obligó al poeta a exiliarse a Londres después de una corta estancia en Lesotho como maestro. Mazisi Kunene pretendía doctorarse en la capital británica pero la situación política en su país natal le haría tomar otros derroteros y se convirtió en uno de los fundadores del movimiento contra el apartheid en el exilio, lo que le llevó a codearse con importantes figuras del Congreso Nacional Africano como Oliver Tambo. Organizó una exposición sobre Suráfrica para recaudar fondos para el ANC que le valió el reconocimiento de Picasso, Giacometti o Chagal.
Trabajó asimismo como enviado cultural para la UNESCO. Se trasladó a Estados Unidos a impartir clases en la Universidad de California y empezó a buscar un discurso propio en el que narrar la historia de su gente.
Él mismo explicaba que al principio trataba de buscar rimas convencionales, "pero todo era insatisfactorio, sólo fue bien cuando busqué un ritmo interno, que ya había encontrado en la poesía tradicional, que era más apropiado para la expresión poética en zulú".
Kunene obtuvo gran reconocimiento con la publicación de las obras épicas Shaka: El Gran Emperador, inspirada en la creación del imperio zulú e Himno de las décadas, en la que rinde homenaje a las mujeres africanas. Su reputación se engrandeció cuando publicó la obra Los Ancestros y la Montaña Sagrada, una colección de poemas elegíacos.
Kunene abogaba por la afirmación de una estética africana, especialmente en poesía, que consideraba una arma importante para la emancipación de los africanos, tanto en el continente como en el exilio, alejado de los estereotipos occidentales.